Nadie lo esperaba, pero el dato del inicio de nuevas viviendas en Estados Unidos ha descendido inesperadamente en el último mes. Es la mayor bajada de construcción de viviendas en el último año. El dato borra de un plumazo todas las previsiones de los analistas que estimaban que sería mucho mejor de lo que finalmente ha sido.
En todo el país se construyeron en el mes de junio 836.00 nuevas casas, lo que supone un 9,9% menos que en el mismo periodo del año anterior, según ha publicado el Departamento de Comercio en Washington. En mayo se habían construido 928.000 nuevas viviendas, lo cual hace patente el descenso importante del último informe.

Este desplome se ha producido principalmente por una caída en los viviendas multifamiliares que han descendido un 21%.

Este mal dato, sin embargo, se ha compensado con la cifra de permisos para la construcción de nuevos domicilios.
En junio se solicitaron 911.000 permisos, lo que supone una mejora de más de un 16% con respecto a 12 meses antes. Sin embargo, se observa una caída del 7,5% frente al dato revisado de mayo. 

“Creemos que los fundamentos en el sector de la vivienda siguen siendo muy favorables, a pesar de la fuerte subida de las tasas hipotecarias”, argumenta Peter D’Antonio, experto de Citigroup.

El especialista en materia de vivienda de la entidad financiera también indica que “incluso con el aumento de los precios de las hipotecas, las casas siguen siendo muy asequibles”. 


Fuente: Census Bureau

“El índice del mercado de la vivienda en julio reportó otro gran aumento en el tráfico de compradores y ventas, lo que indica optimismo constructor e indica una demanda sólida para las nuevas casas”, apunta también D’Antonio.

La construcción de viviendas unifamiliares cayó un 0,8% hasta 591.000 casas, la cifra más baja desde noviembre y reduciendo las 596.000 del mes anterior. Los proyectos multifamiliares, como edificios de apartamentos, se desplomaron un 26,2% a una tasa anualizada de 245.000 viviendas.

Por otro lado, las declaraciones de Ben Bernanke podrían afectar positivamente a la vivienda, dado que continúa con su intención de destinar 85.000 millones en la compra de activos orientados a estimular el crecimiento. (Ver: Bernanke no decepciona. La FED seguirá comprando activos).

Pese a que ha argumentado que este tipo de actuación puede verse modificada próximamente, ha señalado que la línea de actuación va a continuar siendo la misma que hasta el momento hasta que el crecimiento de la economía se afiance.