La Comisión Europea aceptó hoy las concesiones de Microsoft para facilitar a los usuarios del sistema operativo Windows la elección del navegador de Internet que deseen y decidió cerrar sin imponer una nueva multa el caso abierto contra el gigante informático por abusar de su posición dominante para tratar de imponer su propio navegador, el Explorer. Microsoft se ha comprometido a facilitar, a partir de marzo de 2010 y durante los próximos cinco años, una pantalla de inicio que permitirá a los usuarios de Windows XP, Windows Vista y Windows 7 instalar fácilmente, si así lo desean, rivales del Explorer, como el Firefox de Mozilla, el Chrome de Google o el Safari de Apple, establecer uno de ellos como predeterminado, e incluso desactivar el Explorer.