Cada palo que aguante su vela, aunque lo cierto es que últimamente aquello de ‘remar todos juntos’ en Europa se está convirtiendo en casi un clamor popular. Francia ha desayunado hoy con la rebaja de rating de dos de sus entidades financieras, Alemania pendiente de la videoconferencia Berlín-París-Atenas de su canciller y, mientras, en España los valores bancarios perviven en un rebote que dura ya dos días. El Ibex 35 mantiene el tipo y lucha por recuperar los 8.000 enteros.

Es el eterno culebrón de la renta variable europea en los últimos tiempos: ¿llegará la quiebra de Grecia? Hoy toca una nueva visita de los responsables internacionales a Atenas, así como la llamada prevista entre el presidente galo, la canciller alemana y el primer ministro Papandreu con el objetivo de reforzar el nivel de compromiso de éste último que deberá jurar casi de rodillas los términos de una reestructuración kafkiana.

Lo que ya es una realidad es la rebaja de la calificación de dos de los bancos franceses. Iguala así a los otros dos grandes gigantes del miedo, Fitch y S&P, en su valoración de estas entidades y, a pesar de tratarse de un secreto a voces, la prensa gala todavía hoy sigue hablando de ‘mauvaise nouvelle’. La agencia Moody´s lo ha hecho público esta misma mañana al revisar a la baja el rating de Aa2 hasta Aa3 para Société Générale y de otro escalón, desde Aa1 a Aa2 para Crédit Agricole. BNP Paribas, por el momento, se salva de la quema.

La traducción al mercado bursátil son pérdidas del 2,8% para Société Générale, que se coloca en los 17,38 euros; recortes también para BNP del 1,7%, mientras que Crédit Agricole recoge ganancias del 2,11%.


El Dax: con un ojo en Atenas
El mercado germano sube al compás del resto de las principales plazas europeas por encima del punto porcentual, aunque no lo hace gracias a sus entidades financieras. Aquí si parece hacer mella el temor a un posible default griego y no es para menos teniendo en cuenta de que se trata de los mayores tenedores de deuda helena. El caso es que necesitan tiempo y Merkel está haciendo todo lo posible por comprarlo. El Deustche Bank, principal banco del país, sufre un recorte del 1,97% y se coloca en los 22,69 euros por título.

Dentro del Eurostoxx 50, la holandesa ING Group cae ligeramente el 0,27%, hasta los 4,6 euros.


Londres, ajeno a la deblaque
Reino Unido poco o nada tiene que ver con la crisis del euro. Aquí las entidades viven sus horas más tranquilas después de que el foco de atención se haya desplazado –y de qué manera- a la unión monetaria.

Tanto es así que el FTSE 100 remonta posiciones en el entorno de un 0,85% de ganancias impulsado por tres de sus grandes entidades. Royal Bank of Scotland rebota un 3,47%, Lloyds Bank otro tanto, un 3,38% arriba, mientras que Barclays, no podía ser menos, sube un 2,16%.

Todavía queda demasiado tiempo para que el mercado pueda virar al rojo y todo depende una jornada más de las ruinas griegas.