El director de la Asociación de Bancos Japonesa, Masayuki Oku, ha señalado que las repercusiones de la crisis crediticia podrían ralentizar el crecimiento económico del país asiático en los próximos meses. A su juicio, "teniendo en cuenta los factores negativos, entre ellos la fortaleza del yen causada por la crisis hipotecaria, la economía japonesa podría desacelerarse en la segunda mitad del año fiscal que finaliza en marzo". Además, añade que "debido a que hay más factores negativos que positivos para las acciones niponas, Tokio podría moverse en el rango 15000-16000 durante un tiempo".