El financiamiento para el avión de combate F-35 Joint Strike Fighter, que se espera que alimente las ganancias futuras de Lockheed Martin (LMT), parece estar intacto, señala JPMorgan. La especulación que circuló esta semana de que la producción del nuevo avión podría ser más lenta de lo que se pensaba "difícilmente es una sorpresa", dados los retrasos ya anunciados. Los inversionistas no deberían confundir las noticias sobre el F-35 con las del avión 787 de Boeing (BA), que ha sufrido importantes demoras, señala JPM.