El empresario Manuel Jove, antiguo dueño de Fadesa, traspasó en la fusión con Martinsa 37 activos de suelo supuestamente urbanizable, entre los que se encontraban ecosistemas, bosques o huertos.

Este suelo, valorado en 2.702 millones de euros, supuso un perjuicio para la compañía de 1.576 millones.

Según el informe de valoración que encargó Martinsa Fadesa a American Appraisal, que es la base de la demanda contra Jove, el estudio realizado por la consultora CB Richard Ellis a finales de 2006, que se tomó como referencia en la compra de Fadesa, aportaba una sobrevaloración de los activos analizados.

Esto se debe a que la información que facilitó Fadesa a la consultora contenía incorrecciones, omisiones e inconsistencias que tuvieron un impacto sustancial en el valor asignado a los activos.