El Banco de Japón mantuvo su política monetaria hoy, una señal de que la importante contracción de la economía en el primer trimestre no ha alterado su visión de que se puede evitar una recesión prolongada.

El vicegobernador Kiyohiko Nishimura retiró su propuesta de flexibilizar aún más la política con una expansión del programa de compra de activos del banco central. Propuso una expansión el mes pasado, pero fue rechazada por 8 votos en contra y 1 a favor.

Como muchos esperaban, el BOJ (por su sigla en inglés) mantuvo las tasas de interés sin cambios en un rango del 0 al 0,1 por ciento por una votación unánime y se abstuvo de flexibilizar aún más su política.

El terremoto del pasado marzo en Fukushima -y el accidente nuclear posterior- ha devuelto a la economía japonesa la recesión. El producto interior bruto (PIB) nipón del primer trimestre bajó un 0,9% frente a los anteriores tres meses (un 3,7% en tasa anualizada), lastrado por el parón de la actividad económica que provocó el desastre. Es el segundo trimestre consecutivo en que la economía nipona suma un retroceso, es decir, vuelve a una recesión que este país no vivía desde marzo de 2009, en plena crisis financiera global.