El gobierno japonés ha decidido inyectar 121.000 millones de yenes de fondos públicos en tres bancos regionales para recapitalizarlos y permitir que sigan dando créditos a las pequeñas empresas necesitadas de liquidez.  Este anuncio del ministro de Finanzas, Kaoru Yosano, ya se esperaba, ya que cada uno de estos tres bancos había solicitado fondos a Hacienda para ayudarlos en plena recesión.  Yosano señaló que Sapporo Hokuyo Holdings, uno de los principales bancos regionales del país, al norte del archipiélago, recibirá 100.000 millones de yenes.


Minami-Nippon Bank, en el sur de Japón, conseguirá 15.000 millones y Fukuho Bank, que no cotiza en bolsa y opera en el centro de Japón, recibirá 6.000 millones de yenes, dijo Yosano en conferencia de prensa.

"Esperamos que los tres bancos fortalezcan su función de intermediación financiera para facilitar los créditos a la pequeña y mediana empresa", dijo Yosano.

Aunque los bancos japoneses han aumentado últimamente su volumen de créditos, con préstamos para las empresas con dificultades para conseguir liquidez en el mercado de capitales por la crisis financiera, estos créditos se han concedido sobre todo a las empresas más importantes y ya establecidas.

La banca tiene criterios más estrictos sobre los créditos a las pequeñas empresas ante el temor de la morosidad durante la crisis económica.