El Gobierno irlandés ha pedido a las instituciones financieras que se han acogido al plan de garantías públicas que limiten los salarios de sus ejecutivos a un máximo de 500.000 euros, lo que supondría menos de la mitad de los actuales emolumentos de algunos de los principales banqueros del país.  No obstante, este límite salarial supone un margen más generoso que el salario tope de 500.000 dólares (388.134 euros) fijado por la Casa Blanca para los banqueros de EEUU, aunque los directivos de ciertas entidades irlandesas podrían verse sometidos a limitaciones salariales más restrictivas, según las recomendaciones realizadas por el comité encargado de estudiar las remuneraciones de los bancos respaldados por el Gobierno.