La entidad aseguradora del Grupo ING, Nationale-Nederlanden, ha lanzado, coincidiendo con el inicio de la campaña de planes de pensiones de final de año, un nuevo plan de previsión social para directivos que permite diferir el pago de impuestos al no ser necesaria la imputación fiscal de las primas. La empresa señaló en un comunicado que este producto, denominado Plan Max, "suple las carencias" del sistema público de pensiones y permite mantener el nivel de vida de los directivos en su jubilación. Según el consejero delegado de la entidad, Luis Miguel Gómez, los directivos ven limitadas sus prestaciones públicas porque cotizan a la Seguridad Social por debajo de su salario real, una situación que se puede afrontar mejor con este instrumento de ahorro.