Para Iberdrola este hecho "pone de manifiesto el interés por la empresa y su capacidad para captar recursos financieros en los diferentes mercados", lo que se refleja en la buena evolución del indicador de riesgo de la compañía (CDS), situado por debajo de los 100 puntos básicos.


El spread -o diferencial- ha ascendido a 220 puntos básicos, lo que mejora sustancialmente las condiciones obtenidas por empresas de rating similar en operaciones al mismo plazo en el Euromercado, según la empresa. Las entidades directoras han sido Banco Santander, Barclays Capital, Calyon y Bank of America/ Merrill Lynch, actuando como codirectores, Caja Madrid y Bank of Tokyo-Mitsubishi.


Iberdrola subrayó que la operación refuerza su solidez y le permite elevar su liquidez por encima de los 9.000 millones de euros, suficiente para atender sus necesidades de financiación de los próximos dos años.

Esta colocación se suma a las emisiones realizadas por Iberdrola en los tres últimos meses en los mercados de capitales, que le han permitido captar cerca de 5.000 millones de euros, y a la reciente reconfiguración del crédito suscrito en noviembre de 2006 para financiar parte de la adquisición de ScottishPower. Gracias a estas operaciones, Iberdrola ha conseguido alargar la vida media de la deuda por encima de los seis años.