Iberdrola ya ha ingresado unos 1.060 millones de euros por desinversiones de activos en 2009, lo que supone un 42% del objetivo global fijado para el conjunto del ejercicio, que asciende a 2.500 millones de euros, indicaron fuentes de la compañía.
Los ingresos obtenidos hasta la fecha corresponden a la venta de sus participadas en Chile, anunciada ayer, así como a la desinversión del 10% de Gamesa, del 27% de la operadora de telecomunicaciones guatemalteca Navega y de autocartera.

La empresa acaba de cerrar la venta a la compañía CGE de sus participaciones del 94,74% de Iberoamericana de Energía (Ibener) y del 55% de la Empresa Eléctrica Licán, por las que ha obtenido unos ingresos de 212,54 millones de euros y unas plusvalías de 85 millones de euros.

En la actualidad, Iberdrola tiene como objetivo fundamental mantener su fortaleza financiera, con más de 9.000 millones de euros de liquidez, y maximizar el valor a largo plazo para los accionistas, manteniendo la actual política de dividendos.

Para ello, la empresa cerró la semana pasada una ampliación de capital por 1.325 millones de euros, que le permitirá complementar las desinversiones previstas y optimizar su estructura de capital.

La emisión, realizada a través de una colocación privada acelerada en la que participaron más de 200 inversores institucionales de todo el mundo, elevó el capital en un 4,9% y fue aprobada por unanimidad por el consejo de administración de la empresa.

La eléctrica considera que tanto las desinversiones realizadas como la ampliación de capital demuestran la capacidad y agilidad de Iberdrola para captar recursos en el mercado en circunstancias adversas, lo que le permite fortalecer su balance y mantener el actual nivel de rating 'A', uno de los objetivos prioritarios del grupo.

Iberdrola espera que su deuda se sitúe en entre 25.000 y 26.000 millones a finales de año, frente a los 31.100 millones al cierre del primer trimestre, lo que reforzará su balance a corto plazo.

La captación de recursos en el mercado y a través de la venta de activos permite a Iberdrola mantener el ritmo de inversión prevista, que este año asciende a 4.200 millones de euros.