La multinacional de la electrónica y maquinaria Hitachi propuso hoy un plan para que sus 40.000 empleados en Japón dejen de trabajar y de cobrar un día al mes durante el año fiscal 2009, como medida para reducir costes. Se trata de una iniciativa similar a otras adoptadas por las grandes empresas japonesas del motor y la electrónica para mantener los puestos de trabajo en medio de la crisis a cambio de recortes salariales, informó hoy la agencia local Kyodo. Hitachi se ha visto afectada recientemente por la caída de la demanda global y la apreciación del yen, que menguaron notablemente los beneficios de sus exportaciones y la situaron en números rojos entre octubre y diciembre de 2008. En las divisiones de componentes automovilísticos y de electrónica, las que más han sufrido los efectos de la crisis, la compañía prevé reducir los salarios entre un tres y un cinco% respecto a los niveles actuales.