Grifols registró un beneficio neto de 66,4 millones de euros hasta junio, lo que se traduce en una reducción del 18,7% debido a los gastos financieros acarreados por una emisión de bonos lanzada el pasado otoño. En cambio, las ventas de la compañía en el primer semestre subieron un 3,7% a 488 millones, mientras que el resultado bruto de explotación (EBITDA) creció un 4,8% a 147,55 millones.