El consejero del Banco Central Europeo, José Manuel González- Páramo, afirmó hoy que la decisión conocida ayer de subir los tipos de interés del 4% al 4,25% (una subida de 25 puntos básicos), con lo que el nivel de los tipos es el más alto desde septiembre de 2001, no responde "en modo alguno" a "intentos de presión de ningún Gobierno".
González-Páramo, que participó hoy en los Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco en San Sebastián, explicó que la citada decisión supone una actuación "preventiva para agilizar efectos inflacionistas generalizados", que "no tienen que ver con el aumento del precio del petróleo, o del gas, o del cobre, que son inevitables". En este sentido, señaló que un Banco Central "no puede intervenir en la formación de precios de las materias primas", pero sí que puede "tratar de prevenir o dificultar" que esos aumentos "sean trasladados por los agentes económicos, a través de negociaciones salariales, a través de elevaciones de márgenes empresariales, a través de mecanismos de fijación de precios, a la estructura del sistema, de manera de que se cree una espiral de estructura de precios". Asimismo, explicó que esta medida está encaminada a "contrarestar los crecientes riesgos para la estabilidad de precios a medio plazo" y a lograr "objetivos de estabilidad de precios a medio-largo plazo". El consejero del BCE aseguró que la subida de los tipos de interés no tiene que ver con "el intento de presión de ningún gobierno" y añadió que el Banco ha demostrado "en varias ocasiones" que es "independiente". Preguntado por la posibilidad de subir los intereses 50 puntos básicos en lugar de 25, se limitó a afirmar que se trata de una decisión "unánime sin distinción". Además, indicó que la subida practicada "contribuirá a mantener ancladas las expectativas" de inflación a medio largo plazo, aunque señaló que, "ante la realidad cambiante, hay que realizar un análisis permanente", por lo que el BCE no toma "compromisos por adelantado". Respecto a la inflación, recordó que "está por encima del nivel de estabilidad de precios" y esperó "que se mantenga durante un periodo largo de meses por encima del 2%". Frente a esta situación, apeló a la "responsabilidad" de los agentes sociales y los gobiernos porque de ellos depende "hacer revertir la tasa de inflación a un nivel consistente con la estabilidad de precios". Finalmente, González-Páramo reiteró que las decisiones del BCE se toman "teniendo en cuenta el conjunto de la economía del euro" y "nunca se toma una decisión por la situación de un país en particular", y señaló que el BCE tiene "responsabilidad" sobre la "inflación del área en su conjunto a medio plazo".