Goldman Sachs, JPMorgan Chase y Morgan Stanley han solicitado devolver las ayudas otorgadas por el Estado por un valor conjunto de 45.000 millones de dólares, la primera gran devolución de dinero público desde que se inició la crisis. La Reserva Federal tiene que aprobar esta operación. Los bancos optan por esta solución para evitar las restricciones en los salarios y en las contrataciones que impuso el Gobierno.