El presidente del consorcio automovilístico estadounidense General Motors, Fritz Henderson, ha solicitado al Gobierno de Estados Unidos que copie el modelo adoptado en diferentes países de Europa y ponga en marcha un plan de ayudas directas a la compra de coches, a cambio de la devolución del antiguo. Henderson, que hizo estas declaraciones en su comparecencia ante el Senado de Estados Unidos, señaló que esta medida de incentivos directos a la compra de coches serviría para impulsar las matriculaciones en el país.
El presidente de General Motors explicó que estas ayudas derivarán en una renovación del parque automovilístico estadounidense con vehículos más eficientes y seguros. Asimismo, subrayó que esta medida ya se ha iniciado en varios países europeos, con el consecuente incremento de las ventas de coches.

REDUCCION DE LA RED DE CONCESIONARIOS

Por otro lado, el máximo responsable de la corporación con sede en Detroit (Michigan) puso de manifiesto la necesidad de reducir el número de puntos de venta que mantiene en Estados Unidos, con el fin de disminuir costes y amoldar su red comercial a su volumen de ventas actual.

De esta forma, Henderson aseguró que la red de concesionarios de la firma se reducirá hasta entre 3.800 y 3.500 puntos a finales del próximo año, con una cuota en el mercado de particulares del 17,3%. Esta medida, en su opinión, duplicaría el número de coches vendidos por instalación y mejoraría su retorno por inversión.

A pesar de este recorte, el presidente de General Motors afirmó que su compañía seguiría manteniendo una red de concesionarios más amplia en Estados Unidos que otros competidores como Toyota, Nissan, Ford o Chrysler.

"NO TENEMOS ELECCION"

Henderson justificó la necesidad de reducir el número de sus concesionarios por la caída de las ventas y a la fuerte expansión que tuvo su red entre 1950 y finales de 1960, cuando la firma dominaba el mercado estadounidense. No obstante, destacó que esta medida permitirá crear una red de concesionarios más fuerte y equilibrada.

"No tenemos elección. Hemos sido llamados a sacrificarnos para construir una General Motors más fuerte y viable", explicó, al tiempo que avanzó que esta acción servirá para contar con una red comercial más pequeña, rentable y saneada, con unos costes por parte de la compañía menores, que actualmente se elevan hasta 1.000 dólares por vehículo (705 euros al cambio actual).