Tras esta compra de acciones, el primer ejecutivo de la multinacional ostenta 103.000 títulos de General Motors que, a los actuales precios de mercado, tienen un valor de 2,46 millones de dólares (1,72 millones de euros).

La adquisición de acciones por parte de Akerson se produce en un momento de convulsión de las bolsas, que ha generado fuertes caídas en los valores de la industria automovilística. La operación se interpreta como una muestra de confianza por parte del presidente en el valor de las acciones.