La automotriz estadounidense General Motors alcanzó un preacuerdo con la fabricante canadiense de recambios Magna que podría salvar a su castigada filial alemana Opel, dijeron el viernes fuentes con conocimiento de las negociaciones. GM  y Magna (han estado intentando redactar un memorándum de entendimiento que sirva como base para un financiamiento puente de 1.500 millones de euros, así como un esquema de fideicomiso que proteja a Opel de la esperada declaración de bancarrota de la firma estadounidense.
"Un marco de acuerdo se ha alcanzado. El objetivo es trabajar todos los detalles que sean posibles antes de la reunión con (la canciller alemana Angela) Merkel para poder firmar un memorando de entendimiento este viernes", dijo una fuente a Reuters.

La reunión en la Cancillería se abrirá a las 16.00 GMT, dos horas más tarde de lo previsto, al parecer para evaluar los detalles de esta nueva oferta. El encuentro había quedado en entredicho después de que el vice-portavoz del Gobierno, Thomas Steg, informara de que éste sólo tendría lugar si existiera un preacuerdo entre la casa matriz General Motors y alguno de los potenciales inversores.

Según la cadena televisiva, está previsto que primero haya una ronda de conversaciones entre representantes del Gobierno de Angela Merkel y de los estados federados con plantas de Opel, en la que se analizará el estado actual de las negociaciones y se estudiarán los pasos a seguir. No se excluye que posteriormente se incorporen a ella los inversores y demás representantes de EEUU.

Mientras Magna habría alcanzado un preacuerdo con General-Motors, según esa fuente, el grupo italiano Fiat no llegó a negociar con la casa matriz, después de que anunciar que requería por lo menos otros 300 millones de euros más de ayudas inmediatas para sobrevivir. Berlín ha dejado claro que esos 300 millones deberán salir del propio inversor, pues el Estado alemán ha puesto 1.500 millones de euros como tope a los avales que está dispuesto a conceder hasta que la nueva empresa pueda valerse por si misma.

La canciller no ha querido excluir por ahora la vía de la insolvencia para Opel, en caso de que no haya una solución satisfactoria.