El director del fabricante automovilístico General Motors en Asia-Pacífico, Nick Reilly, pidió hoy beneficio fiscal al Gobierno de Australia para poder sacar al mercado en menos de dos años el coche híbrido Holden Commodore. Reilly dijo que Holden, marca que depende de su compañía, sólo podrá producir el nuevo modelo, impulsado por gasolina y electricidad, si el Ejecutivo aprueba incentivos fiscales para los compradores de coches ecológicos.