El dato de destrucción de empleo en EEUU –mejor de lo esperado- no consigue que las compras pesen más en el parqué neoyorquino tras una apertura en positivo que duró sólo unos minutos. Y es que las cuentas de General Motors–perdió 15.500 millones en el segundo trimestre-, las de Chevron –por debajo de lo esperado- hacían presagiar que el rojo sería el color predominante. El sector financiero vuelve al ojo del huracán, si es que en algún momento se fue, de la mano de Lehman Brothers e IndyMac –se declara en quiebra a pesar de la intervención gubernamental-. Los inversores sucumben al pesimismo y se fijan además en que la tasa de desempleo creció hasta el 5,7%, una décima más de lo esperado. Así las cosas, el Dow Jones cede un 0,26% hasta los 11.347 puntos, el tecnológico Nasdaq retrocede un 1,28% hasta los 2.295 puntos y el S&P 500 pierde un 0,44% hasta los 1.261 puntos.
Ligeramente en positivo para darse la vuelta en menos de media hora. Ni 30 minutos de verde en Wall Street donde los ánimos no terminan de apaciguarse y los inversores no ven nada claro el panorama. La economía norteamericana destruyó menos puestos de trabajo de los que esperaba el mercado, 51.000 puestos de trabajo menos en el mes de julio frente a las previsiones de los analistas, que elevaban esta cifra hasta los 75.000 empleos. Sin embargo, la tasa de desempleo subió un poco más de lo estimado por el mercado hasta el 5,7%, concretamente una décima más. Con un ISM Manufactero de julio en 50 puntos, los inversores no se fían. Sobre la mesa, y desde el ámbito empresarial, los malos resultados de General Motors que perdió 15.500 millones de dólares en el segundo trimestre por el desplome de las ventas en América del Norte y los gastos derivados por la situación de su plantilla y su enorme plan de reestructuración. Esta noticia lleva a las acciones de la compañía a caer un 9,94%. Se trata de la tercera mayor pérdida trimestral de la historia de la compañía. General Motos explica que la pérdida incluye 9.100 millones de dólares de cargas extraordinarias. En el sector, Daimler cede un 1,23% y Ford se deja un 1,88%. Las calculadoras de los inversores también están trabajando para analizar con lupa los resultados de la segunda mayor petrolera de EEUU. Chevron, cuyos títulos consiguen avanzar un 0,71%, aumentó su beneficio subió un 11% interanual en el segundo trimestre del año, aunque quedó por debajo de las previsiones de Wall Street. La compañía logró 5.980 millones de dólares o 2,90 dólares por acción, en los tres meses hasta el 30 de junio, frente a los 5.380 millones, o 2,52 dólares por acción, del mismo periodo del año. Los ingresos subieron a 82.900 millones frente a los 56.100 millones de hace un año. Exxon por su parte repunta un 0,53% y Marathon Oil retrocede un 0,75%. Además el petróleo parece que vuelve a retroceder posiciones, cotiza en el entorno de los 123,75 dólares.