El fabricante automovilístico General Motors intensificó este martes sus esfuerzos de reestructuración en un intento por sobrevivir al hundimiento del mercado estadounidense, al tiempo que advirtió sobre pérdidas 'significativas' en el segundo trimestre. El presidente ejecutivo del grupo, Rick Wagoner, propuso medidas destinadas a obtener 15.000 millones de dólares en liquidez hacia 2009, de los cuales 10.000 millones por medio de cortes de gastos de funcionamiento y el resto en venta de activos y captación de fondos en el mercado.
General Motors basa sus proyecciones en un barril de crudo a un precio que oscilaría entre 130 y 150 dólares y en una parte del mercado estadounidense que no supere los 14 millones de vehículos, contra 16,1 millones de unidades en 2007. Los mercados financieros muestran un creciente escepticismo sobre la capacidad del grupo para sobrevivir a largo plazo, al ritmo que quema su efectivo. GM se declara 'confiado' en su capacidad de obtener los recursos de financiación necesarios para 2009, repitiendo disponer (a fines de marzo) de 23.900 millones de dólares en liquidez y de una línea de crédito de 7.000 millones. La agencia de notación Moody's indicó el martes que se propone rebajar la nota de GM, que acaba de anunciar un plan de ahorro drástico, pero prevé pérdidas significativas' en el segundo trimestre, mientras su tesorería sigue menguando. Esta notación se refiere a deudas por unos 35.000 millones de dólares. GM está calificada actualmente como 'B3' por Moody's, lo que ya significa un salud financiera muy precaria. Los analistas estiman que la empresa necesita 3.000 millones de dólares por trimestre, pero que solamente en el segundo trimestre, utilizó 5.000 millones para cubrir el costo de su reestructuración y un desempeño comercial negativo. La parte del mercado estadounidense detentado por GM cayó a 21,3% en la primera mitad del año, según el gabinete Autodata, pese a un mayor número de modelos compactos y más económicos en el uso de combustible en su gama. Las medidas del martes, junto a las anunciadas a comienzos de junio -cierre de cuatro plantas dedicadas a los grandes modelos, incremento de la producción de modelos exitosos- implicarán 'una pérdida significativa en el segundo trimestre', advirtió Wagoner, sin dar cifras. En los tres últimos ejercicios, GM acumuló 51.000 millones de dólares en pérdidas. En el primer trimestre, perdió otros 3.200 millones. Entre los cortes de gastos se incluye la reducción de 20% en salarios, principalmente a través de la supresión de puestos administrativos, que llegaban a 32.000 el año pasado. 'No puedo dar cifras de supresiones hoy', dijo el director operativo Fritz Henderson. GM retomará la fórmula de retiros voluntarios, que le permitió reducir sus efectivos obreros de 105.000 en 2005 a 74.000 en el primer trimestre de 2008. GM suspenderá también el pago de dividendos, suprimir el bono pagado a su personal de dirección y reducirá sus inversiones en 1.500 millones de dólares, previendo obtener entre 2.000 y 4.000 millones con la venta de activos y de 2.000 a 3.000 millones adicionales a través de la captación de capitales en el mercado. El grupo duplicó, a 300.000 unidades, su objetivo de reducción de su capacidad de producción de vehículos grandes, del tipo 4x4 o 'pickup', actualmente evitados por los consumidores a causa de su alto consumo de combustible. Paralelamente, GM acelerará la salida de los modelos compactos y económicos en combustible: 18 de sus 19 próximos lanzamientos serán de este tipo. '¿Demasiado poco o demasiado tarde?', se preguntaban analistas del Deutsche Bank en una nota. 'No está claro de que ello sea suficiente para restablecer la rentabilidad del grupo', advierten.