La compañía General Motors ha anunciado hoy el cierre en los próximos dos años de cuatro plantas que producen camiones y vehículos todo terreno, una de ellas en México, en respuesta al aumento de los precios de combustibles. GM ha señalado que aumentará la producción de vehículos más pequeños y con motores más eficientes, y no ha precisado cuántos puestos de trabajo resultarán afectados por estos ajustes.