El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, reconoció hoy que la recesión es aún "potente y peligrosa" en gran parte del mundo y recordó que, a pesar de los últimos síntomas positivos, el FMI considera que en 2009 el PIB global será negativo por primera vez en 60 años. El crédito se resentirá durante un tiempo, explicó.
Sin embargo, afirmó que "la recesión global parece estar perdiendo fuerza" y destacó que el sistema financiero estadounidense se está saneando y que ahora parece que el mundo podrá evitar el colapso financiero y la deflación. Geithner intervino hoy en un acto público en la Universidad de Pekín, en la que él mismo estudió en la década de 1980.

Con respecto a la maltrecha industria automovilística estadounidense, Geithner manifestó su esperanza en que tanto General Motors como Chrysler puedan mantenerse por sí mismas una vez superado el proceso de bancarrota.

"Queremos una salida rápida y limpia, que se produzca tan pronto como las condiciones la permitan", indicó. "Somos muy optimistas y creemos que estas firmas emergerán (de la reestructuración) sin más ayudas del Gobierno", dijo.

RELACIONES CON CHINA

Geithner defendió en su discurso la voluntad de la Administración norteamericana de reducir el déficit público a pesar de las últimas partidas de gasto aprobadas para superar la crisis económica y financiera. Geithner insistió en que la Administración de Barack Obama defenderá un dólar fuerte, cuestión fundamental para China, país que cuenta con importantes reservas en dólares.

En marzo, China seguía siendo el principal poseedor de deuda pública estadounidense, con 768.000 millones de dólares (unos 540 millones de euros), según datos oficiales, pero algunos analistas consideran que el total de las inversiones chinas vinculadas al dólar podrían duplicar esta cifra.

"Los fondos chinos están muy seguros", afirmó hoy Geithner durante su intervención en la Universidad de Pekín. Esta respuesta provocó la risa entre los estudiantes del público, un claro síntoma del escepticismo que provoca entre la población. Muchos critican incluso el absurdo que supone que un país en vías de desarrollo como China invierta su dinero en deuda de un país extranjero en lugar de en mejorar el nivel de vida de sus propios ciudadanos.

Geithner insistió también en la intención de la Administración Obama de recortar el déficit público y prometió un gasto futuro "muy disciplinado" y barajó incluso la posibilidad de incluir normativa del tipo 'si vas paga' (pay-as-you-go), fórmula empleada para definir los proyectos que deben incluir la financiación en la propia ley que apruebe el Congreso.

"Tenemos los mercados de inversión libre de riesgo más profundos y más líquidos del mundo. Estamos comprometidos con la rebaja del déficit público a un nivel sostenible", dijo. "Creemos en un dólar fuerte (...) y vamos a asegurarnos de que reparamos y reformamos el sistema financiero para mantener la confianza", agregó.

El responsable estadounidense también abogó por un papel más relevante de China en instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI). "China es demasiado importante para la economía global como para no tener un sillón fijo en la mesa internacional", afirmó.

En cualquier caso, Geithner defendió la necesidad de reformas para no volver al modelo anterior ni en Estados Unidos ni en China. Ambos deben cambiar sus estrategias de crecimiento, ya que los consumidores americanos deben ahora pagar sus deudas tras años viviendo por encima de sus posibilidades.

Para China, que, según Geithner, está "en una fuerte y envidiable posición", eso significa reducir su dependencia del crecimiento orientado a la exportación. "Las compras de los consumidores estadounidense no pueden ser tan determinantes como fórmula de crecimiento como lo han sido en el pasado", dijo. "En China (...) el crecimiento sostenible requerirá un giro sustancial desde la demanda externa a la interna y de la inversión en crecimiento intensivo en exportación al crecimiento basado en el consumo", explicó.

Geithner defendió además un modelo más flexible de tipos de cambio monetarios para la moneda china, el yuan, ya que ahora es casi seguro que se podría fortalecer frente al dólar. Esto, indicó, impulsaría la demanda china.

La agenda de Geithner durante su visita a China incluye también hoy una entrevista con el viceprimer ministro Wang Qishan y cenará con el ministro de Finanzas, Xie Xuren.

Ya mañana, Geithner visitará la Fundación Ford, donde el padre de Geithner, Peter, trabajó como experto de desarrollo. También se entrevistará con altos cargos chinos, incluidos el presidente Hu Jintao y primer ministro Wen Jiabao. Geithner estudió chino en Pekín y ha vivido y trabajado en Asia.