El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, dijo hoy que en las próximas seis semanas comenzará un plan del gobierno que ayudará a que los bancos se libren de los activos depreciados que han causado la peor crisis del crédito en varias décadas.
Geithner, en una audiencia del Comité de Bancos del Senado, dijo que el Tesoro, la Reserva Federal y la Corporación Federal de Garantía de Depósitos (FDIC por su sigla en inglés"), pondrán en marcha un par de programas del gobierno para ayudar a los bancos. 
Sin embargo, en las declaraciones que abrieron la audiencia, el principal republicano de la comisión, el senador Richard Shelby de Alabama, denunció que había existido "un desperdicio masivo de los dólares de los contribuyentes" porque no había una estrategia clara para usar los cientos de miles de millones de dólares de los fondos de rescate.

Geithner señaló que las compañías estaban ajustando sus operaciones para ser menos vulnerables a las crisis como la ocurrida. "El apalancamiento ha declinado, las partes más vulnerables del sistema financiero no bancario ya no representan el mismo riesgo y los bancos se están financiando de manera más conservadora", afirmó.

El secretario de Estado de Tesoro de Estados Unidos estimó que las sociedades público-privadas, que aliarán al Gobierno y al sector privado para comprar activos tóxicos de los bancos para reactivar el crédito, deberían estar listas para operar dentro de pocas semanas.  "Trabajando con la Reserva Federal y la Corporación Federal de Seguro de los Depósitos, esperamos que estos programas comiencen a operar durante las próximas seis semanas", dijo.


El Programa de Inversión Pública/Privada del Tesoro empleará entre 75.000 y 100.000 millones de dólares en fondos del gobierno para financiar la venta de hasta 1 billón de dólares en títulos respaldados por hipotecas depreciadas y otros activos deteriorados.

Geithner dijo que, además, el Tesoro todavía tiene unos 124.000 millones de dólares disponibles de los 700.000 millones de dólares aprobados en octubre pasado por el Congreso para el Programa de Alivio de Activos Depreciados (TARP por su sigla en inglés), incluidos unos 25.000 millones de dólares que espera recobrar en los meses venideros