La Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) ha vuelto a rebajar en seis décimas su previsión de crecimiento para 2008, hasta el 2% desde el 2,6% que anunciaba los Cuadernos de Información Económica del mes de marzo, como consecuencia de la intensificación del periodo de desaceleración que se inició en España el pasado verano. Según consta en la publicación 'Previsiones Económicas para España 2008-2009', Funcas ha rebajado también en siete décimas el crecimiento previsto para el 2009, hasta el 0,9% desde el 1,6% que contemplaba la publicación de marzo. Estas previsiones arrojan una visión más pesimista de la Fundación, que fija unas estimaciones muy alejadas de las que aún mantiene el Gobierno, 3,1% para 2008 y 3% para 2009. Por otro lado, ha elevado cinco décimas su estimación de paro para el 2008, hasta el 9,5% y sitúa la tasa por encima del 11% en 2009
Según Funcas, el deterioro de las perspectivas económicas, el aumento del paro, los relativamente elevados tipos de interés y el encarecimiento de los productos básicos seguirán repercutiendo negativamente en la evolución de la demanda interna en el próximo año. En 2008, la formación bruta de capital fijo se reducirá hasta el 0,2%, puesto que todos los elementos de este agregado sufrirán una importante pérdida de dinamismo, especialmente la construcción residencial, que podría caer un 6,9%, estima Funcas. Sólo el gasto de las Administraciones Públicas mantendrá un crecimiento similar al experimentado el año pasado. Por su parte, las exportaciones y las importaciones moderarán su ascenso en 2008, aunque las segundas lo harán en mayor medida que las primeras, lo que permitirá que las aportaciones de la demanda nacional y exterior al crecimiento acentúen la tendencia al reequilibrio de los dos últimos años. En cuanto al mercado de trabajo, Funcas cree que el crecimiento de la creación de empleo se reducirá hasta el 0,9% en 2008, lo que elevará la tasa de paro hasta el 9,5%, cinco décimas por encima de la tasa que preveía la Fundación en marzo. Por su parte, la tasa de ahorro privado aumentará "ligeramente", como consecuencia de un "efecto precaución" ante la incertidumbre económica y el desempleo, pero este aumento será contrarrestado por un descenso del ahorro público.