El segundo plan de austeridad de Italia en menos de un mes fue recibido con un coro de críticas. Amenaza de huelga general por parte de asociaciones sindicales.
El presidente Giorgio Napolitano promulgó el sábado el decreto de emergencia que establece fuertes medidas de austeridad para recortar el déficit fiscal en unos 45.500 millones de euros y equilibrar el presupuesto de 2013, un año antes de lo previsto por el plan anterior.

"Una oportunidad perdida", fue el comentario del jefe economista de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico en París, Pier Carlo Padoan, en el periódico La Stampa del domingo.

Padoan señaló que el plan es positivo en su compromiso de adelantar el equilibrio presupuestario, pero que carece de medidas para fomentar el crecimiento y combatir la evasión tributaria. La patronal Confindustria calcula que la evasión fiscal suma 120.000 millones de euros, según informa la agencia Reuters.