El Parlamento francés aprobó hoy que los directivos de aquellos bancos que estén recibiendo ayudas del Estado no podrán recibir ninguna prima o remuneración variable, en el marco de un proyecto de ley relativo al salvamento de la entidad franco-belga Dexia.
Una comisión mixta paritaria, compuesta por siete senadores y siete diputados consensuó hoy la propuesta que aprobó anoche la comisión de Finanzas del Senado francés y que autoriza las garantías del Estado francés a Dexia, "a condición de que se establezcan contrapartidas a los bancos cuando se beneficien de apoyo financiero estatal". En el proyecto de ley que rectifica los presupuestos de 2011 se inscribe así ese principio de responsabilidad para los directivos de los bancos, que no figuraba en el proyecto inicial del Gobierno.

"Estamos de acuerdo sobre el fondo", declaró en el Senado el ministro de Economía, François Baroin, no sin sugerir que el dispositivo se fije en un decreto gubernamental, y no en la legislación.

A iniciativa del grupo socialista, se entregará al Parlamento un informe completo sobre el volumen y la naturaleza de los préstamos "tóxicos" suscritos por las colectividades territoriales (municipios y regiones), así como un balance de la labor del mediador encargado de mejorar las relaciones entre las colectividades en dificultad y los bancos.