La crisis obligará al Gobierno francés a reforzar los recursos destinados al fomento del empleo, que será una "gran prioridad" presupuestaria para 2010, según señala el ministro de Presupuesto, Eric Woerth, en una entrevista al diario 'Les Echos', en la que adelanta que el control del gasto público será igualmente una "prioridad absoluta". Woerth explica que en 2007 y 2008, la economía francesa iba bien, el paro bajaba y el volumen del crédito público había empezado a reducirse. Sin embargo, en 2009 se han aumentado en 1.300 millones las dotaciones presupuestarias para, entre otras cosas, financiar medidas de fomento del empleo juvenil y también aumentaron en 100.000 los llamados contratos 'ayudados'.