El primer ministro francés, François Fillon, anunció anoche una "ayuda directa" que se pagará en la nómina de los trabajadores para hacer frente al aumento del precio de los carburantes y que sustituirá el actual 'cheque-transporte' creado en 2007, una medida que, según Fillon, las empresas aplican poco por ser "demasiado complicada". "He decidido remplazar este cheque-transporte por una ayuda directa que figurará en la nómina de los trabajadores", señaló Fillon en France 2, precisando que "el Estado aportará su contribución a través de una ayuda fiscal". El primer ministro avanzó también su intención de escribir hoy mismo a los agentes sociales para convocarles a una reunión en la que se decidan conjuntamente las condiciones de aplicación de esta nueva ayuda. Fillon espera que el nuevo sistema fomente el uso del transporte público y que no se concedan ayudas para el pago de la gasolina salvo que no exista otra solución.