La agencia de calificación crediticia Fitch ha rebajado tres escalones el rating de la deuda soberana de Grecia a largo plazo, que pasa de "B+" a "CCC", lo que significa que considera un impago como "una posibilidad real".


La agencia señaló que "Esperábamos que en las dos cumbres de julio (la del día 3 y la del lunes 11) se ofreciese mas claridad sobre el nuevo dinero que necesita Grecia y la participación de la banca". Pero en el seno de la UE han surgido desacuerdos. Sin ir más lejos, la canciller germana Angela Merkel manifestó pidió una reestructuración de la deuda o quita.
 
Además desconfía del plan de recortes y privatizaciones griego: “La privatización y la participación privada hará difícil la financiación del déficit de Grecia en el futuro. Con una desinversión prevista para 2011 de 5.000 millones, llevar a cabo el programa completo será difícil".

También Moody’s rebajó la calificación de la deuda irlandesa al nivel de “bonos basura”, Ba1, con perspectiva negativa esta semana. Lo hace antes de que se cumpla la amenaza de la UE de prohibir que se califiquen las deudas de los países intervenidos.