La calificadora Fitch, en un sombrío panorama de Europa emergente, dijo el jueves que la desaceleración global, las presiones inflacionarias y la fragilidad de la situación financiera pesarán sobre las perspectivas crediticias y económicas de la región. Un amplio conjunto de países, desde Rusia hasta República Checa, han registrado una moderación del crecimiento y en algunos casos un freno brusco, a medida que la zona euro se aproxima a la recesión y el racionamiento del crédito, junto con otros factores, golpean a la demanda doméstica. Los altos precios de las materias primas también han alimentado la inflación, cuando muchos Estados enfrentan restricciones de capacidad, lo cual, según Fitch, incrementa el riesgo de crisis cambiarias y bancarias.