La cotización de FCC vale el doble de lo que cotiza actualmente. Son palabras del presidente de la compañía, Baldomero Falcones. Las previsiones lanzadas para los próximos ejercicios “intentando mantener estabilidad en el beneficio, en el  EBITDA y en la rentabilidad por dividendo".
Pero ¿en qué se basan estas previsiones? En un almuerzo organizado por el IEB y Gestiona Forum, el presidente y consejero delegado de la compañía no ha dudado en dar razones para confiar en el recorrido de FCC. La más importante para el inversor: la rentabilidad por dividendo. Falcones ha indicado su intención de seguir manteniendo el beneficio por encima de los 300 millones de euros, de los cuales destinará 180 millones a retribuir al accionista. Un pay out de entre el 50-60%. “Y no todos pueden decir lo mismo pues somos propietarios de nuestro propio flujo de caja”.

El hecho de tener un per de 8 veces beneficio “con tipos de interés al 1% y frente a las 13.6 veces que cotiza el sector, es un factor a tener muy en cuenta”. Y más, ha recordado el empresario, si vemos cómo una de las grandes del Ibex35 cotiza a un PER similar “reflejo de que estamos infraponderados en el mercado”.

Más internacionalización…y alguna emisión de deuda

A la hora de hablar de futuro, Falcones ha indicado que la austeridad y la responsabilidad social corporativa seguirán siendo dos de las cualidades principales del grupo “teniendo en cuenta que la actual cartera representa los próximos tres años del negocio”. Su intención es la de seguir creciendo en el exterior- el negocio internacional representa más de un 60% del negocio- e ir reduciendo paulatinamente la exposición a la economía doméstica.

Preguntado por el futuro del negocio inmobiliario en nuestro país, Falcones ha subrayado que España “no volverá a entrar en el Euro ni en la Unión Europea en los próximos 200 años con lo que no volveremos a crear ni cuatro ni cinco millones de puestos de trabajos. Eso sí, la economía española crecerá a un ritmo de entre el 2-2.5%”. Sólo hay que trabajar en un punto: competitividad en la economía y en el país. Eso es precisamente lo que han hecho con Realia - su división inmobiliaria- “que bajó un 25% los precios, nos hemos quedado sin stock y ahora es cuando estamos comenzando a construir de nuevo”.

En cuanto a posibles emisiones de deuda, Falcones ha señalado que si tienen que acudir a este mercado lo harán “igual que acudimos el año pasado cuando emitimos bonos convertibles”, destacando la difícil situación que es financiarse a través de la banca. Su intención es la emitir hasta 3000 millones de euros en bonos convertibles y hasta 500 millones de euros en bonos no convertibles “en la que podríamos utilizar algún vehículo de inversión y pidiendo que no haya dilución en el precio”.

El plan estratégico de la compañía se basa en la estabilidad “de ingresos, flujo de caja, beneficios y dividendo”. Falcones ha señalado que “no somos una empresa que tome decisiones de riesgo, vamos hacia una mayor internacionalización y el desarrollo de las energías renovables. Y los socios financieros, que nos permitan desarrollar nuestro negocio, serán bienvenidos”.