La explosión se ha producido en un horno utilizado al reciclaje de residuos débilmente radioactivos en la instalación nuclear de Centraco de Codolet, próxima a Marcoule (Gard). Como consecuencia de este incidente una persona ha muerto y otras cuatro han resultado heridas, una de ellas de gravedad, según ha indicado la Autoridad de Seguridad Nuclear (ASN) y EDF.


Según las informaciones que recogen medios franceses como Libération y Le Monde, la explosión se ha producido en un lugar próximo a la central nuclear, en una fábrica donde son tratados débiles residuos radioactivos.

El diario Midi Libre asegura que la explosión, que se ha producido a las 11:45 horas, ha costado la vida a un hombre cuyo cuerpo 'ha sido encontrado carbonizado', mientras que otras cuatro personas han resultado heridas. Uno de los heridos ha tenido que ser evacuado de urgencia y trasladado al Hospital de Montpellier.

En concreto, el incidente ha tenido lugar en el centro Centraco de la sociedad Socodei, filial de EDF, en la Codolet, según declaraciones recogidas por la Agencia AFP de un portavoz del Departamento de Energía Atómica (CEA).

El Ministerio de Energía se ha apresurado a indicar que la explosión 'no ha ocasionado ninguna fuga radioactiva'. Un portavoz del EDF asegura, además, que se trata de 'un accidente industrial, pero no de un accidente nuclear' y que 'el incendio provocado por la explosión ha sido ya controlado'.

Por otro lado, el incidente no ha requerido de la evacuación de los trabajadores, según el Ministerio de Interior galo. 'En este tipo de hornos existen dos tipos de residuos: los residuos metálicos (como válvulas o bombas) y los residuos combustibles como guantes o combinaciones resultantes del trabajo de los técnicos', ha precisado la AFP.



FUENTE: LIBÉRATION

Tras los graves incidentes de la central nuclear de Fukushima, en Japón, la energía nuclear ha sido puesta en cuestión en Europa. No obstante, Francia sigue siendo el país con mayor número de centrales nucleares operativas dentro del continente y no parece tener en mente un cambio de rumbo en su política energética, en contraposición a las últimas decisiones adoptadas por países como Alemania o Italia.