Los mercados estuvieron toda la semana atentos a dos eventos clave. Por un lado, el anuncio de la decisión de la Fed sobre la continuidad de su programa de QE (flexibilización cuantitativa) y por otro, la publicación de datos de empleo no agrícola de Estados Unidos.
 Ambos eventos son siempre considerados como signos de cómo evoluciona la economía estadounidense y suelen mover al oro y a la plata.

Pero además, para sorpresa de todos, el miércoles se supo que el PIB de EE.UU. había caído un 0,1% durante los últimos tres meses de 2012 en comparación con el trimestre anterior, en el que había registrado un crecimiento del 3,1%. Se trata del primer caso de reducción de la economía del país en tres años y medio. Los analistas habían predicho un crecimiento de un 1,1%

El oro, que hasta el miércoles había cotizado en línea con su nivel de cierre del viernes anterior, saltó hasta 15 dólares en dos horas y llegó a cotizar a 1682 $ la onza.

Tan solo unas horas después, se publicó la decisión de la Fed- la primera de este año- que, al contrario que el dato de PIB, no sorprendió a los mercados. Su decisión fue mantener los tipos de interés en un rango objetivo de entre el 0% y el 0,25%, así como sus programas de compra de deuda por valor de 85.000 millones de dólares (62.620 millones de euros) mensuales. El precio del oro mantuvo sus ganancias durante la sesión asiática pero cayó durante la sesión de Londres, volviendo a cotizar por encima de los 1660 $ la onza, en un rango de cinco dólares.

A mediodía del viernes, se anunció que los empleos no agrícolas añadidos a la economía durante enero en Estados Unidos ascendían a 157.000. Analistas preveían 160.000 nuevos empleos. El precio del oro experimentó una subida tras conocerse el dato.

El Fix PM del viernes para el oro fue de 1660 $ la onza, reflejando una subida de más del 0,54% con respecto al mismo Fix de la semana anterior.



El Fix del viernes para plata fue de 31,43 $ la onza, reflejando una ligera caída semanal del 0.4%.



Como ya venimos diciendo, la clave de los ajustes en política monetaria está en el crecimiento económico. Un crecimiento económico flojo merma las posibilidades de una política monetaria más ajustada. Es por eso que datos como los de empleo no agrícola son tan esperados cada mes, a pesar de que son imprecisos y sujetos a grandes revisiones.

Esta semana otros datos económicos seguirán ayudando al mercado a determinar si el crecimiento económico se acelera o se ralentiza. Entre estos están los pedidos de fábrica alemanes, las ventas minoristas europeas, las decisiones del Banco de Inglaterra y del Banco Central Europeo sobre tipos de interés y la balanza comercial de Estados Unidos.

Según Ben Traynor, economista jefe de BullionVault, el mundo ha experimentado un boom de crédito que finalmente explotó. "Algunos de los daños ya se han sufrido, pero todavía quedan latigazos que dar. La idea de que las cosas están mejorando de forma lineal y constante está lejos de ser una realidad".