El oro y la plata siguen cotizando lateralmente esta semana, cediendo algo de suelo pero manteniéndose firmes dentro del rango de su rango del último mes.
El fix de la tarde del viernes para el oro fue de 1766.75 $ la onza, reflejando una caída semanal del 1%.
El fix de la tarde del viernes para la plata fue de 33,79 $, reflejando una caída semanal del 3%.

Después de cuatro semanas estancado en un rango ajustado, se percibe que el oro podría tomar una dirección pronto. El volumen de oro en reserva de los ETP (Exchange traded products) está cerca de su máximo histórico mientras que las posiciones largas especulativas del mercado de futuros de oro Comex ha crecido de manera importante en las últimas semanas. No obstante, los último datos económicos publicados por Estados Unidos puede que sean los responsables de la caída que ha experimentado el oro durante la tarde del viernes de Londres.

En el mercado del oro físico, comerciantes de la India continúan informando sobre el bajo nivel de compra a consecuencia de los altos precios domésticos y a pesar de estar a tan solo un mes de la celebración del festival de Diwali.

Mientras tanto, en China, datos esta semana muestran como las importaciones de oro a China desde Hong Kong cayeron casi un tercio en el mes de agosto. Esto podría deberse a una mayor ralentización en el crecimiento económico de China, aunque los precios del oro se han mantenido planos durante casi todo el verano. La falta de dirección en el precio, junto con una mayor producción minera doméstica probablemente han contribuido a la caída en importaciones. Los datos de septiembre darán más pistas sobre si la caída de agosto fue un aviso de lo que estaba por venir.

Con la vista a largo plazo, el entorno monetario sigue siendo beneficioso para el oro, con los principales bancos centrales comprometidos a llevar a cabo programas de flexibilización cuantitativa. Es pronto para hacer comparaciones con la hiperinflación de la Alemania de Weimar, pero la dinámica es la misma. Crear dinero para financiar los préstamos del gobierno no es, por lo general, una buena idea. Cancelar la deuda gubernamental que ha sido comprada con dinero recién creado es, cuanto menos, un hecho preocupante.