A finales de la semana pasada el Presidente del BCE mostraba su preocupación sobre el “fuerte crecimiento” del sector financiero no bancario. Frente a la regulación compleja y estricta sobre los bancos, considerando también la exhaustiva supervisión, observaba las limitaciones existentes en ambos temas sobre el resto del sector financiero.

Hace un año el BCE publicaba su informe sobre la estructura del sector financiero europeo. Dentro de esta estructura se incluyen los bancos, compañías de seguros, fondos de pensiones, así como otros intermediarios financieros. Este último grupo es conocido como “banca en la sombra”.
A finales de 2015 el tamaño del sector financiero europeo era de 68,5 tr. Euros. El 46% de estos activos correspondía a los bancos y el 39 % a la banca en la sombra. Dentro de este grupo de otros intermediarios financieros, los fondos de inversión suponen el 15 % de activos.
¿Cómo ha evolucionado la estructura del sector financiero durante la crisis? Frente al desapalancamiento y redimensión de los bancos observado en la última década, el resto del sector financiero ha experimentado un fuerte crecimiento.

El sector financiero no bancos supone en estos momentos un 54% de los activos totales frente al 42% en 2008. En concreto, la banca en la sombra (sin fondos de dinero) suponía un año atrás el 39% de los activos totales (29% en 2008). En términos absolutos, el sector de fondos de inversión se ha doblado cuando el resto ha crecido un 25%.
Obviamente, también es significativo que el tamaño de los activos no bancos han crecido con fuerza en el periodo considerado en un contexto de desapalancamiento de empresas, familias y bancos. Durante la crisis ha pasado de 5,3 veces el PIB en 2008 hasta 6,1 veces en 2015. Y es más que previsible que haya seguido creciendo en términos relativos en el último año.


La evolución de sector financiero total también presenta importantes diferencias en el periodo considerado. En Alemania y España se ha reducido, mientras que ha crecido en Italia y en Francia.
Es significativo que sean precisamente Alemania y España entre los grandes en los que los bancos mantengan el mayor peso aún en términos absolutos y relativos al producto.

Una última cuestión, ¿cómo se reparte dentro del sector financiero la financiación a empresas no financieras?

Si las empresas reciben el 70 % vía financiación externa, el 56 % corresponde a préstamos y el 27 % a acciones. Y dentro de los préstamos, el 70 % de los bancos. Los bancos también mantienen además el 20 % de la deuda. Y menos del 8 % en acciones.
El peso de la financiación bancaria doméstica a empresas es especialmente importante en países como España…

¿Debe el BCE preocuparse del fuerte crecimiento del sector financiero no bancos? El Presidente Draghi mostraba sin duda su inquietud, al mismo tiempo que otras instituciones internacionales como el BIS lo vienen haciendo desde hace ya mucho tiempo. Desde el BCE se apela a medidas macro prudenciales para limitar riesgos, aunque se defiende que la política monetaria excepcional expansiva sigue siendo necesaria por el momento.