La obra más conocida de Maquiavelo fue “Il Principe”. Un tratado sobre teoría política escrito por el autor mientras permanecía arrestado por la familia Médici acusado conspiración.

La obra analiza el poder político con una gran dosis de pragmatismo y conocimiento de la psicología humana. El príncipe o gobernante toma decisiones buscando el éxito sin tener en cuenta la razón, el derecho o la moral. El fin justifica los medios y ganar es lo que importa aunque para ello sea necesario hacer uso del engaño o la fuerza.

Dinámica del ciclo presupuestario político


El escrito se publicó en 1.513 y en un mayor o menor grado puede aplicarse a la actualidad. Esta es la traducción de una introducción de un papel de investigación que realizó en 1.990 Kenneth Rogoff (profesor de Harvard y coautor con Carmen Reinhart de This time is different: ocho siglos de locura financiera): “Antes de las elecciones los políticos a todo tipo de nivel con frecuencia entran en un atracón de consumo. Recortan los impuestos, aumentan las transferencias y el gasto se orienta hacia cosas muy visibles…. los gobernantes tratan de convencer a sus votantes de que han estado haciendo un excelente trabajo”.

Cuadro de elecciones y evolución de tasa de paro


Aprovechando las elecciones de EEUU que finalizan el 6 de noviembre es un buen momento para explicar las relaciones entre el ciclo político presupuestario, su impacto en las variables económicas y en los mercados financieros. Está claro que si un presidente y/o su partido quieren salir reelegidos es pieza clave que la economía del país marche bien. Si analizamos la historia, desde 1.948 hasta la actualidad, en las cuatro ocasiones en que el año electoral la tasa de paro se encuentra por encima de la media e incrementando se ha asistido a un cambio de presidente y de partido.

Para Maquiavelo sería inadmisible perder unas elecciones sin intentar mejorar las cifras de paro. Obviamente, la mejor forma de hacerlo es activando la economía mediante una política fiscal expansiva, da igual si hay dinero en las arcas públicas o hay que pedirlo prestado, también da igual si el gasto es necesario o no. El fin justifica los medios y el éxito de la gestión pública se mide a corto plazo sin tener en cuenta los desequilibrios que se generan a largo plazo (ya pagará otro lo factura).

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