El avance de la internacionalización de las empresas españolas en la última década ha permitido situar a España en el último año y medio como octava potencia mundial en inversión directa en el exterior, por delante de Japón y Canadá. Así se asegura en el primera edición del Anuario sobre la internacionalización de la empresa española, elaborado por el Círculo de Empresarios y el Lauder Institute de la Universidad de Pensilvania (EEUU), en el que se analiza la presencia de las compañías españolas en el mercado global. Las empresas españolas mejor situadas en la carrera de la internacionalización proceden de todo tipo de sectores, desde el bancario a las constructoras -sobre todo para infraestructuras- hasta los componentes del automóvil, pasando por la manufactura textil o alimentaria. En cuanto a los destinos, desde hace unos cuatro años las firmas españolas ya no miran a América Latina y se han centrado más en Europa del Este, mientras su presencia en Asia sigue siendo relativamente pequeña y están empezando a aumentar los intereses en Estados Unidos.