España registró en mayo un déficit por cuenta corriente por valor de 3.556,1 millones de euros, inferior al registrado en el mismo mes de 2010 (5.019,7 millones).

Esta corrección se explica, sobre todo, por la disminución del déficit comercial y el aumento del superávit de los servicios, que compensaron ampliamente el modesto deterioro de los saldos de transferencias corrientes y rentas.

El déficit de la balanza comercial se situó en mayo de 2011 en 3.175,6 millones de euros, frente a 3.913,3 millones en el mismo mes de 2010. Este comportamiento tuvo lugar en un contexto de leve moderación del dinamismo de los flujos  comerciales, tanto de las exportaciones como de las importaciones, que se incrementaron un 13,2% y un 7,1% interanual, respectivamente. La disminución del déficit comercial se produjo a pesar del deterioro del saldo energético, que aumentó en torno a un 7%, ya que el déficit no energético disminuyó considerablemente.

En mayo de 2011, el superávit de la balanza de servicios aumentó hasta 3.319,1 millones de euros, frente a 2.503,4 millones en el mismo mes de 2010. Este incremento se explica tanto por la ampliación del superávit de la balanza de turismo y viajes, que ascendió a 2.879,6 millones de euros (2.586,5 millones en mayo de 2010) como por la mejora del saldo de otros servicios, que pasó a ser superavitario, por valor de 439,6 millones de euros en mayo de 2011 (frente al déficit de 83,1 millones en mayo de 2010).