España se situó en 2006 como el séptimo país de la UE-27 con mayor dependencia energética, según un estudio divulgado hoy por el Instituto de Estudios Económicos (IEE) y elaborado con los últimos datos disponibles de la oficina europea de estadísticas (Eurostat). En este sentido, la dependencia energética del conjunto de la Unión Europea alcanzó dicho año el 53,8 por ciento, continuando así con la tendencia alcista que se observaba en el año 2000, cuando la dependencia media era del 46,8 por ciento. Un comportamiento que se también se ha reflejado en España, donde la dependencia energética pasó del 76,7 por ciento del año 2000 hasta el 81,4 por ciento en 2006.