El consejero delegado de Endesa, Andrea Brenta, atribuyó hoy el recorte de inversiones contemplado en el plan estratégico 2010-2014 de la compañía a la caída de la demanda, al entorno económico provocado por la crisis económica y al "nuevo perímetro" de la compañía por la venta de activos en Grecia, Irlanda y, antes de julio, en Canarias y Baleares, así como por la integración de las renovables en una nueva sociedad conjunta con Enel.
Endesa anunció hoy que invertirá 10.500 millones de euros en los cinco próximos años, de los que 6.825 millones se destinarán al mantenimiento de sus activos y 3.675 millones a la expansión del negocio. Esta cifra es inferior a los 13.500 millones programados para el periodo 2009-2013. Brentan aseguró que las inversiones en distribución "se mantienen".

Por su parte, el consejero delegado de Enel, Fulvio Conti, aseguró durante la rueda de prensa de presentación del plan estratégico de Enel y Endesa que el descenso de inversiones en la eléctrica española, en la que su compañía tiene un 92%, coincide con "la primera caída del consumo de electricidad desde la Segunda Guerra Mundial" y con una "crisis financiera". "Las inversiones son la respuesta a los distintos niveles de comportamiento del entorno y no tienen que ver con otros factores", señaló.

Para el presidente de Endesa, Borja Prado, su compañía ha adoptado una posición "conservadora" y "realista" ante la crisis económica. "En el caso de España, las características de la economía hacen que tenga sentido ser muy conservador. Incluso con signos recuperación", aseguró.

Prado dijo además que Endesa no tiene previsto vender activos en Iberoamérica y que, incluso, busca en el continente "áreas en las que puede crecer más". "Esta región es una parte muy grande del Ebitda de Endesa y continuaremos teniendo presencia e invirtiendo en proyectos que tengan sentido", afirmó.