El presidente de Enagás, Antonio Llardén, aseguró hoy que su grupo está "estudiando" las ofertas llegadas para la venta de activos de regasificadoras y almacenamientos subterráneos de gas, y que realizará compras "siempre que procure retornos interesantes y que no incremente la cifra global de deuda prevista" para los próximos años.
Durante la reunión anual de la Asociación Española del Gas (Sedigás), el presidente del gestor técnico del sistema gasista rehusó citar a las empresas interesadas en vender los activos y explicó que "hay fondos que también están mirando" la operación. De las seis regasificadoras, Enagás posee tres, mientras que Unión Fenosa e Iberdrola participan en dos. De los dos almacenamientos subterráneos, Enagás controla uno y Repsol el otro.

Por otro lado, Llardén dijo que Enagás está esperando el permiso definitivo de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) a la compra por Oman Oil del 5% de Gas Natural en el gestor técnico del sistema, tras lo que propondrá al fondo árabe su entrada en el consejo de administración de la compañía.

"Me consta que hubo mucho interés" por la compra a Gas Natural del 5% de Enagás, señaló Llardén, quien dijo que su grupo ha sido felicitado por los bancos de inversión por haber acogido a un socio internacional como Oman Oil, que se convertirá en el principal accionista con este perfil, por delante del fondo soberano de Noruega. "Facilitaré al máximo que entren en el consejo", añadió.

Por otro lado, el directivo aseguró que Enagás no prevé "ningún cambio significativo en los próximos tres o cuatro años" en su plan estratégico 2007-2012, en el que se contemplan inversiones de 5.000 millones. No obstante, advirtió de que la coyuntura internacional podría provocar cambios en la planificación del Gobierno hasta 2016 y concentrar las inversiones en proyectos prioritarios.

"Hay inversiones que habrá que ir haciendo por seguridad de suministro y otras en las que habrá que ver si se retrasan o adelantan en función de la demanda", afirmó Llardén, antes de recordar que la planificación se revisa periódicamente por el Ministerio de Industria y la Comisión Nacional de la Energía (CNE).

Como principales retos para el sector gasista, citó el desarrollo de interconexiones internacionales y el desarrollo de plantas de almacenamiento subterráneo. Además, consideró que "se abre camino" la creación de un 'hub' gasista europeo en la Península y destacó el papel de los ciclos combinados en la gestión de las variaciones de la producción de energías renovables.

En cuanto a la demanda, pronosticó que el año concluya con descensos cercanos al 10%, por debajo de las caídas del 15% registradas en los últimos meses en términos interanuales, y se mostró confiado en que en 2010 se produzca una recuperación en el consumo.