El transporte aéreo afronta una crisis cuyo alcance es difícil de evaluar en estos momentos porque el problema es doble, por un lado, caen los ingresos y, por otro, se incrementan los costes, debido a la escalada del precio del petróleo. Así lo afirma en Estambul el director general de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), Giovanni Bisignani, quien advierte que, además de su potencial impacto sobre la economía global, dado que se trata de un sector que genera 32 millones de puestos de trabajo y un negocio de 3,5 billones de dólares anuales. En la rueda de prensa ofrecida con motivo de la 64 asamblea general de la IATA, Bisignani ha explicado que el transporte aéreo se encuentra ante una crisis muy diferente a la que sufrió tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EEUU con la caída de la demanda.