Lo último que conocemos es que Telefónica ha presentado la demanda frente al tribunal holandés. Hay que tener en cuenta que el dueño de Vivo es una sociedad holandesa –Brasilcel- propiedad de Portugal Telecom y Telefónica. Lo que ha pedido ésta es la disolución de esta sociedad para que Portugal Telecom no sea dueño de Vivo y Telefónica pueda ir directamente al mercado.
La operadora hace esto porque, aunque la UE se ha pronunciado admitiendo que la Acción de Oro es ilegal, si el gobierno portugués recurriera podría demorar esta toma de participación, y eso a Telefónica no le interesa. Hay que tener en cuenta que la compañía que preside César Alierta pone sobre la mesa 7.500 millones euros, una barbaridad de dinero y lo que no quiere es dejarlo inutilizado. El tribunal de arbitraje tiene que dejar resuelto el asunto en tres semanas y con esta resolución lo que se hace es desbloquearla de manera legal y si Portugal Telecom no quiere vender, es su problema.

Ahora ¿Telefónica o Portugal Telecom? Creo que es más que seguro que la operadora española se va a hacer con la participación en Vivo. Es más, es que los portugueses no tienen ninguna base legal y Telefónica lo que está haciendo es ganar tiempo. Si se quiere jugar a esta operación, en la operadora es lo que hay.