Era la última emisión antes de afrontar el mayor vencimiento del año y de nuevo ha vuelto a aparecer la confianza en la deuda española. El Tesoro ha colocado el importe máximo previsto  para sus obligaciones a 15 años - 3.000 millones de euros- con  más de 7.700 millones en peticiones. El coste nuevamente vuelve a subir aunque el riesgo país se enfría por debajo de los 200 puntos.
La deuda pública aprueba...y con nota. El mes de julio representa el mayor vencimeinto de la deuda en todo lo que resta del año, por encima de 24.000 millones de euros, y la de hoy es la útima subasta programada hasta entonces. Y la operación no ha salido nada mal: el tesoro  se ha adjudicado 3.000 millones de euros, con una demanda que ha superado con creces las previsiones.  En el camino se ha podido dejar otros 4.700 millones, ya que las peticiones alcanzaron los 7.721 millones.

Buena colocación...a un caro interés

La ratio de cobertura se ha visto así reforzada, desde las 1,79 veces de la subasta anterior hasta las 2,57. Fuentes financieras citadas por Reuters añaden que más del 50% de la demanda procedía de inversiones internacionales. sin embargo, lLa rentabilidad media que ha tenido que ofrecer el Tesoro para colocar estos 3.000 millones a 15 años ha repuntado hasta el 5,116%, un 15% por encima del 4,43% contabilizado hace tres meses, el 22 de abril, fecha de la anterior subasta de estos títulos.

Antes de conocerse las cifras finales de la emisión el Tesoro, el diferencial de rentabilidad de los bonos españoels a diez años frente al bund alemán se situaba en 198 puntos básicos. Sólo unos minutos después este nivel se enfriaba, hasta los 195. La moderada relajación se notaba también en el mercado secundario, donde la rentabilidad del bono español a 15 años descendía desde el 5,23% hasta el 5,12%.