El secretario del Tesoro de EEUU, Tim Geithner, ha advertido a la Comisión Europea de que su proyecto de regulación de los fondos de alto riesgo y la industria de capitales privados puede provocar un enfrentamiento con Washington.
Una carta enviada este mes por Geithner al comisario europeo del Mercado Interno, el francés Michel Barnier, deja claro, según informa hoy el Financial Times, que la Unión Europea se expone a un choque con Washington si aprueba lo que los Gobiernos británico y norteamericano consideran una ley proteccionista.

El proyecto de directiva que estudia Bruselas y que provoca las iras de Washington y de Londres impondría mayores restricciones a los llamados fondos "hedge", a la industria de capitales privados (private equity) y otros fondos alternativos, insuficientemente regulados ahora.

Esa directiva ha provocado la alarma en la City de Londres, donde se interpreta como un intento poco disimulado de Francia y Alemania tendente a minar el dominio británico de la industria financiera.

Si los diplomáticos europeos llegan hoy a un acuerdo al respecto en Bruselas, la directiva les será presentada a los ministros de Finanzas, que la tratarán en su reunión del martes próximo.

En su carta, con fecha de uno de marzo, Geithner señala la necesidad de que EEUU y la UE colaboren en la regulación de los servicios financieros y recuerda el compromiso adoptado por los países del G20 de evitar medidas discriminatorias en las medidas que pudieran adoptar frente a la crisis financiera.

Según Geithner, los fondos hedge así como los grupos de capitales privados y los bancos norteamericanos podrían verse discriminados si la directiva en cuestión restringe el acceso de los inversores europeos a ese tipo de fondos extracomunitarios.

La nueva directiva europea obligaría a los fondos no europeos a aceptar las nuevas reglas de Bruselas si quieren operar dentro del espacio comunitario.

Asimismo pretende obligar a los fondos hedge y de capitales privados a utilizar sólo bancos establecidos en Europa como custodios o depositarios del capital que gestionan.

Otros temas polémicos de la directiva son las nuevas reglas sobre remuneración de los banqueros, los límites a los créditos o la exigencia de mayor transparencia.

El secretario de Estado del Gobierno laborista británico para la City, Paul Myuners, prometió ayer ante un grupo de ejecutivos de la industria de capitales privados que lucharía hasta el final para defender el libre movimiento de capitales aunque reconoció que la directiva europea no sería del agrado de todos. EFECOM