El Banco Santander pasará a llamarse simplemente así, a partir de la Junta de Accionistas del 23 de junio. En ella se eliminará definitivamente la referencia Central Hispano de su nombre legal, siete años y medio después de que se ejecutara la fusión entre ambas entidades.
De esta manera, el grupo presidido por Emilio Botín avanzará en su objetivo de implantar una marca única para los 40 países en los que está presente, con las excepciones de Abbey y Banesto. La implantación de Banco Santander S.A como denominación legal es uno de los puntos principales del orden del día de la Junta comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). También se pedirá autorización para entregar 100 acciones a cada uno de los empleados del grupo, como conmemoración del 150 aniversario.