La desconfianza de los inversores respecto a la capacidad de Grecia de obtener financiación en los mercados de deuda provocó hoy un nuevo incremento en el diferencial de rentabilidad entre el bono griego a diez años y el 'bund' alemán, que llegó a situarse en 412 puntos básicos, su mayor diferencia desde la introducción del euro, frente a los 392 puntos de ayer. Por su parte, el coste de asegurar frente a impagos la deuda griega también registró significativos avances al situarse en 401,2 enteros, lo que supone un coste anual de 401.200 euros por cada diez millones de euros en bonos giregos a cinco años, según los datos de CMA Datavisión.