El Producto Interior Bruto (PIB) de Francia creció un 1,1% en el segundo trimestre, seis décimas más que en el trimestre anterior, gracias al fortalecimiento de la demanda interna, según la agencia de estadística francesa (Insee).
En concreto, la demanda interna tuvo una contribución de 0,8 puntos en el porcentaje final de crecimiento, dos décimas más que en el trimestre anterior, lo que contrastó con una aportación negativa de la balanza comercial de 0,5 puntos.